Repasando mis primeros post, de esta mi segunda era a los mando de LISTADAS, me he dado cuenta que he vuelto guerrero. La verdad es que no me considero un tipo especialmente de la liga del "todo es una mierda"; así que hoy voy a hablar de una filia en vez de una fobia.Aquellos que viven el deporte cegados por la pasión de unos colores, encuentran dificultades a la hora de aislarse y reconocer los méritos de jugadores rivales. Mi protagonista de hoy, me enseño que más allá de tu equipo, está el deporte al que eres aficionado; y que nunca disfrutarás por completo de tu afición si no eres capaz de aplaudir a un contrario.
El otro día me bastó una imagen, de esas que pasan normalmente inadvertidas ,para que, de repente, volvieran a mi mente todos los destellos y todo el genio que ML nos regalo en su etapa de jugador. Ahora es entrenador. La pieza del informativo incluía imágenes de una de sus sesiones preparatorias. De manera fugaz se coló un control orientado del danés, y me descubrí a mí mismo en el salón animándole para que arrancara con su velocidad diminuta y su elegancia infinita. Para que les demostrará a sus jugadores como se rompe a una defensa mientras parece que estás pensando en lo caro que está el kilo de arroz. Para que se pusiera la camiseta de la dinamita roja y nos diera un poco de vida a los nostálgicos. En definitiva para luchar contra otro molino manchego; el inevitable paso del tiempo.
Recuerdo las horas previas a la final de Heysel del 85. Antes de que el fútbol dejará de importar y se disputará el partido que nunca se debió jugar, todo el mundo hablaba de Platini. Yo sólo quería ver al danés. Lo mismo debió pensar Cruyff cuando lo rescató para armar uno de los equipos que mejor fútbol ha hecho de la historia.
Nunca estará a la altura de los entronizados como "dioses del calcio". Vaya desde aquí mi homenaje.
ALZO MI COPA Y BRINDO CON UNO DE SUS VINOS!!

1 comentario:
Pelos como escarpias, aunque desde mi punto de vista, ML sólo tiene un borrón (blanco) en su haber.
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