En el fondo siento pena por José Antonio Luque. Debe ser muy duro verte ante uno de los micrófonos más deseados de la profesión, el de la Champions en abierto, y tener que hacer de"mamporrero" del departamento comercial de la cadena que te paga. Luque no es un mal narrador, algo desacertado a la hora de elevar el tono, puede pecar a veces de académico, pero nadie podrá echarle en cara que no sabe conducir la retransmisión de un partido. Tuvo que sufrir lo insufrible, al lado de J.J. y Manu Sánchez; y cuando le ha llegado la oportunidad de ser capitán general con dos comentaristas (otro día hablaré de J.M. Bakero), más un hombre a pie de campo, alguien se ha empeñado en destrozarle las retransmisiones. Un partido de fútbol dura 90 minutos, comentó está evidencia para ilustrar que en una hora y media se puede hablar de muchas cosas. Unos locutores optan por un estilo desenfadado, otros por la escuela de toda la vida. Estos extremos los representarían Andrés Montes y De la Casa, entre estos dos casos, muchos. Luego están los insoportables, los que te hacen buscar la radio desesperadamente, aún sabiendo que te van a contar el partido con cuatro segundos de desfase. A día de hoy José Antonio Luque es su abanderado.
Como espectador, con unos cuantos partidos encima, lo que busco durante las retransmisiones es ver fútbol, escuchar hablar de fútbol y si cabe reír con el ingenio de los narradores y comentaristas. Lo que taxativamente ni espero ni busco, es un "chorreo" de promocionales radiados sobre las excelencias de la cadena que retransmite el partido. Luque, me da igual si después del partido, la semana que viene o el lustro próximo María de las Angustias se casa con Pedro Jesús el del culebrón de tu cadena. ¿Cómo tienes el cuajo? ¿Quién te obliga? No entiendo como puedes machacar a tu audiencia con ese descaro. Por lo menos podrías tener la vergüenza de Lobato y decir algo así como "Vamos a quitarnos de encima el trigésimo quinto anuncio que el partido está tranquilo..."
Si tengo suerte estas líneas llegarán a tus ojos. Repito que no te considero culpable sino víctima pero pretendo que seas consciente del sentimiento que estás causando en una audiencia, que teme que Rivero, otro buen narrador, se sume al carro de los insoportables, como ha apuntado en algún partido de la selección. De ser así, la vuelta de la Champions al ente público sería un drama.
Señores directivos de A3. Respeten su mejor producto. Respeten a sus profesionales.

Lo que es la vida. hace 24 horas tenía escrito este post, en él me despachaba a gusto con la “moñez” norteamericana y el monumental jaleo que se ha organizado en torno al embarazo de la hija de Sarah Palin, candidata republicana a la vicepresidencia. Pues bien, ante lo que pude comprobar ayer en los medios españoles, me veo obligado a borrar lo escrito y colgar esta otra pieza.