jueves, 13 de marzo de 2008

EL DÉCIMO ARTE


Lo ignoraba, pero el debate por conseguir la décima plaza en el escalafón de las actividades humanísticamente más reconocidas, está abierto. Nunca me había parado a pensarlo y de pura casualidad me he dado de bruces con un debate que por vacío, me parece apasionante. Un rápido repaso a la nómina actual de artes y me posiciono:


  1. Música (y teatro)


  2. Danza (y teatro)


  3. Literatura (y teatro)


  4. Pintura y dibujo


  5. Escultura


  6. Arquitectura


  7. Cine


  8. Fotografía


  9. Cómic


Es evidente que las seis primeras posiciones corresponden a disciplinas indiscutibles con siglos y siglos de desarrollo. A partir de ahí, el cine y la fotografía, considero que son también merecedores del reconocimiento de arte por su capacidad de expresión y comunicación estática y cinética; así como por lo amplio de su repertorio. El cómic puede que sea más discutible, pero mi inquebrantable afición a Tintín y sus aventuras, me obliga a dar mi voto a favor de su designación como noveno arte.



La plaza restante para completar la lista en sus diez primeras entradas es muy codiciada. No le faltan novias. El Graffiti, los videojuegos, el arte digital, la cocina, el aeromodelismo e incluso la vida cotidiana como expresión artística. En este mundo cada vez más loco y veloz puede que cada minuto surja un nuevo quehacer con capacidad para elevarse a la categoría de arte. Yo, en el improbable caso de ser consultado, me decantaría por LA PUBLICIDAD.



Ya he contado lo que me molestan ciertas artimañas publicitarias, pero es innegable que este genero ha cambiado el mundo en que vivimos. Como un perfecto agujero negro, la publi fagocita las necesidades, anhelos, pasiones y gustos de la sociedad, para devolverlos en forma de pequeñas obras de arte.



Los medios, canales, mensajes y formatos se reinventan cada día pero la esencia de la actividad publicitaria encierra una carga creativa merecedora de conseguir el calificativo de artística. Como en todo arte que se precie, existe un lado oscuro. Piezas tan infames que dan la vuelta a los deseos del espectador y lo impulsan a jamás consumir lo que anuncian. En definitiva la publi nos otorga el "right to choose" que dicen los yankees.



Para muestra un botón. Aquí os dejo mi anuncio preferido.



NUNCA UNA CERVEZA SUPO IGUAL!!







3 comentarios:

Anónimo dijo...

Ese anuncio se debería considerar como la exaltación patriótica más grande jamás "cantada". Envidia sana es lo que siento cuando un país entero, sin impotar clase o condición, se reune en torno a un sentimiento que escapa a la razón.
Y ese sentimiento es el balón.
Grande Argentina.

BURULISTO dijo...

Un ejemplo de como la publicidad va mucho más alla...

Bienvenido Ego (te absolvo)

Anónimo dijo...

Un ejemplo de como un país va mucho más alla...