jueves, 3 de julio de 2008

NO ES SENCILLO ENTRAR EN EL PARAÍSO


Puede que para acceder al reino de los cielos, llegue con arrepentirse de los pecados, echar un tiempecillo en el purgatorio o tener mano con San Pedro. Llegar al paraíso aquí en La Tierra, es un poco más complicado.

Para empezar los 15886 Kilómetros y 781 metros que separan Madrid de Papette, capital de la Polinesia Francesa (Tahiti), se traducen en un mínimo de 20 horas de vuelo, sin contar las correspondientes escalas y transbordos. Vamos, bastante más de un día en el que saltas la barbaridad de 12 husos horarios, para quedarte rozando la conocida INTERNACIONAL DATE LINE en la que, por arte de magia, saltas de un día a otro según el lado en el que te encuentres.

También hay que contar con el factor retrasos, que si nos movemos con las compañía Polinesia de cabecera (AIR TAHITI NUI) está prácticamente garantizado. En fin que si uno cuenta con el tiempo, la paciencia y los recursos pertinentes podrá plantearse pegarse un salto al territorio francés de ultramar por excelencia. La POLINESIA FRANCESA.

La inmensidad del Océano Pácifico, provoca que la extensión en la que están diseminados los distintos archipiélagos que componen la Polinesia, sea igual que la de todo el continente europeo. Tahiti es su isla principal y Papette su capital, si bien los principales destinos turísticos son las islas de Moorea y Bora Bora. Dos antiguos volcanes de aguas cristalinas, arrecifes de coral y ecosistema tropical.

En ambas islas hay poco que hacer. El hábitat es el ideal para dedicarse al las artes amatorias, la lectura y el buceo pudiendo, los más habilidosos llegar a combinar las tres actividades a la vez. En Moorea se puede aprovechar para conocer un poco más de la cultura maorí. Yo en particular no pude resistirme a bailar una especie de HAKA. Por unos segundos me sentí un “all-black”.

En definitiva, no existe lugar más apartado y especial en el mundo. Uno carga allí tan rápido sus baterías, que pronto se acostumbra al ritmo de vida del lugar. Relajado, muy relajado.... Vivir allí??? Un par de años seguro, mas allá empezaría a echar de menos un buen atasco.

9 comentarios:

Fat dog dijo...

Menudo espumillón de post! qué flipao! por muy habilidoso que se sea es imposible dedicarse a las artes amatorias, la lectura y el buceo a la vez. Es un vacile? nos toma el pelo? La emoción del momento? qué?

Aunque ya se me ha occurrido una situación factible, pero vamos que no.-

BURULISTO dijo...

Poca imaginación le echa al asunto, amigo Luis.

Matoses dijo...

Burulisto,
Yo con lo mío...gastronomía oriunda: ¿valía la pena o era domesticada y occidentalizada hasta el extremo, como es habitual?

Matoses dijo...

Burulisto,
Por cierto, nunca entendí su comentario acerca de Sylar...
Y esta noche me espera el último de la primera en la 2x2.
Ya le contaré.

BURULISTO dijo...

Hi Matoses:

No se crea. Me sorprendió bastante. Más allá de las inevitables italianadas. Antipasti, pizzas, paninis y pastas. La polinesia destaca por su peixe. El atún rojo se vende en los supermercados como la pechuga de pollo en los nuestros.

Pude probar Mahi Mahi en distintas versiones. Al papillote la mejor) Una versión autóctona del pez espada mucho más sabrosa que la que conocemos por aquí; y un pez de aguas profundas conocido como MOONFISH, de sabor bastante contundente.

En cuanto a las carnes se abastecen de Nueva Zelanda, así que la calidad no es en absoluto desdeñable.

En cuanto a pericia en los fogones. Mejor Bora Bora que Moorea.

Espectacular todo lo referente a las frutas, en especial su piña.

PD: Lo de Sylar lo entenderá hoy.

Matoses dijo...

Burulisto,
Veo que no estaba mal del todo el tema gastronómico.
Por cierto, envidio tremendamente la foto que ilustra su post.

Espero entenderlo pues, ya le contaré.

BURULISTO dijo...

Creo que es la primera vez cuelgo en Listadas una foto hecha por m�......

Matoses dijo...

Burulisto,
Sigo sin entender lo de Sylar...

BURULISTO dijo...

No te descuides, sigue vivo.

Salva a la animadora, salva al mundo.