
Los de mi especie, como dicen por ahí, no nacimos en el año 1978, lo hicimos en el Mundial de Argentina. Poco a poco trataré de desgranar como nos funciona la mente a esos “divinos locos” a los que nos gusta hacer pivotar nuestros movimientos alrededor del deporte, pero hoy se me antoja otra reflexión. ¿Cómo han cambiado ciertas costumbres desde Kempes y los papelitos del Monumental, el gol de Cardeñosa o el tongo del Perú; hasta nuestros días?
Desde hace tiempo mantengo una teoría. Los poderes político y económico necesitan mantenernos sedados para mantener el status actual. Que nadie se asuste, no pretendo llamar a la trincheras, pero sí, hacer notar algo. ¡Nos quieren hacer idiotas! Podíamos entrar en cuestiones de amplio calado pero no me apetece, prefiero fijarme en esos pequeños detalles absurdos con los que distraemos nuestra atención, para no pensar demasiado en la realidad.
No puedo dejar de preguntarme como hemos llegado a una situación en la que el tiempo ya no nos pertenece. A día de hoy, los ratos que un individuo no está en su puesto de trabajo, los tiene que pasar enfrascado en preocupaciones vacías. Llámese farragosos trámites burocráticos para conseguir una ayuda o renovar un permiso. Interminables revisiones médicas para descartar que el semáforo de la esquina no produce cáncer; ó apasionantes sesiones de compra de carritos de bebés para calle, casa y coche......
La estructura educativa de las sociedades modernas se desmorona. Las prisas y el todo vale están formando un caldo de cultivo perfecto para que cale la cultura del miedo. Parece que ya no se pueden comer alimentos sin L-CASSEI-BIFIDUS-NITROSO, sin que nos vaya a dar un “paralis”. Comprarse un coche sin GPS, es garantía total de terminar perdido en lo más profundo del desierto del GOBI, y no entrar en tus pantalones de hace 8 años es un billete al rechazo social más absoluto. El temor a perder un milímetro en la escala del bienestar, hace que la gente pierda la capacidad de discernir entre verdad y artificio, al mismo tiempo que políticos y oligarcas blindan el sistema.
Lo confieso, esta versión Matrix se está haciendo indestructible y poco o nada podemos hacer. Sus últimas víctimas han sido la Universidad y la cultura, donde ya tampoco se puede pensar diferente si no quieres verte marginado.
Llevo días con ganas de pastilla roja, pero me temo que seguiré tomando cada noche la azul. Aunque sólo sea para no llevarme disgustos.....
Desde hace tiempo mantengo una teoría. Los poderes político y económico necesitan mantenernos sedados para mantener el status actual. Que nadie se asuste, no pretendo llamar a la trincheras, pero sí, hacer notar algo. ¡Nos quieren hacer idiotas! Podíamos entrar en cuestiones de amplio calado pero no me apetece, prefiero fijarme en esos pequeños detalles absurdos con los que distraemos nuestra atención, para no pensar demasiado en la realidad.
No puedo dejar de preguntarme como hemos llegado a una situación en la que el tiempo ya no nos pertenece. A día de hoy, los ratos que un individuo no está en su puesto de trabajo, los tiene que pasar enfrascado en preocupaciones vacías. Llámese farragosos trámites burocráticos para conseguir una ayuda o renovar un permiso. Interminables revisiones médicas para descartar que el semáforo de la esquina no produce cáncer; ó apasionantes sesiones de compra de carritos de bebés para calle, casa y coche......
La estructura educativa de las sociedades modernas se desmorona. Las prisas y el todo vale están formando un caldo de cultivo perfecto para que cale la cultura del miedo. Parece que ya no se pueden comer alimentos sin L-CASSEI-BIFIDUS-NITROSO, sin que nos vaya a dar un “paralis”. Comprarse un coche sin GPS, es garantía total de terminar perdido en lo más profundo del desierto del GOBI, y no entrar en tus pantalones de hace 8 años es un billete al rechazo social más absoluto. El temor a perder un milímetro en la escala del bienestar, hace que la gente pierda la capacidad de discernir entre verdad y artificio, al mismo tiempo que políticos y oligarcas blindan el sistema.
Lo confieso, esta versión Matrix se está haciendo indestructible y poco o nada podemos hacer. Sus últimas víctimas han sido la Universidad y la cultura, donde ya tampoco se puede pensar diferente si no quieres verte marginado.
Llevo días con ganas de pastilla roja, pero me temo que seguiré tomando cada noche la azul. Aunque sólo sea para no llevarme disgustos.....

9 comentarios:
Muy crack eres, Burulisto.
Se echaba de menos un nuevo post...¿sería por la pastilla?
Gran reflexión. Estoy de acuerdo y a la vez, no lo estoy. Es cierto que cada vez tenemos menos tiempo libre y que muchas veces perdemos el control sobre el, pero el cómo utilizar ese tiempo es lo que nos hace únicos y diferentes.
Que cada uno viva en su propia nube, con sus verdades y artificios, me parece tan tan tan bien.
Bienvenido de nuevo, ahoraquesomos:
Entonces estás de acuerdo en seguir tomando la pastilla azul. Cada uno la suya, pero azul.
No necesariamente.Hablo de la capacidad de elección.
Azules, verdes, rojas o amarillas...
me gusta el tema, muy bien expresado. Entiendo lo que dices buru...pero es tan complicado tomar otra que no sea azul...a mi tb me apetece otra, pero al final creo que todos vamos por el sendero impuesto, unos de manera recta y otros dando vandazos de inconformismo, pero todos vamos por el que nos han marcado...
ahorase: tu te las tomado de todos los colores en el space y tu también matoses.
Burulisto, que bien que hayas vuelto!! se te echaba de menos...
No cres que en el ejemplo de los colores de las pastillas, es la única vez en la historia no sólo cinematográfica en la que el azul es lo "incorrecto" y el rojo todo lo contrario???
Porqué siempre se ha relacionado el blanco y el azul con el bien y el negro y el rojo con el mal (peligo)
Muy buenas Sr. Kenobi:
Seguro que no es casual. Los del cine ya sabes que hilan fino, y lo único rojo que les gusta a los americanos es el Ketchup.
Se me ocurre otro ejemplo. Batman, de negro representaba el bien, mientras que el Joker, con su cara blanca, era el mal personificado.
Burulisto,
Los lunes hay que tomarse dos pastillas en lugar de una, sean del color del color que sean. Como sabes la libertad es inherente al ser humano, de espíritu y pensameinto. Por tanto las personas con voluntad logran abstraerse de la mediocridad de la masa y escapan al redil. Como también sabes y cito a Aristóteles " la mayor felicidad que puede alcanzar el hombre es através de la continua práctica de la razón y del conocimiento" ... y como nadie puede coartarte jamás esa práctica, nadie puede jamás impedirte ser feliz por muchos muros que nos pongan.
Ludovico
Roboen,
Un respeto, por favor.
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